Una canción fue prohibida en la plataforma Spotify en Suecia por ser creada con inteligencia artificial (IA). Luego de encabezar el ranking de las más escuchadas de su país, la interpretación fue bloqueada por la industria musical y sus productores alegaron que su creatividad fue «malinterpretada».
Se trata de «I know, You’re Not Mine» (Jag vet, du är inte min), un tema que actualmente encabeza la lista de reproducción de Spotify de las canciones más populares de Suecia.
Su estilo es folk-pop y cuenta una historia melancólica de amor perdido, respaldada por una melodía de guitarra acústica. Rápidamente se convirtió en la canción más popular de Suecia en 2026 hasta el momento, acumulando más de cinco millones de reproducciones en cuestión de semanas, lo que la colocó en la cima del Top 50 sueco de la plataforma.
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Una canción fue prohibida en Spotify por ser creada por la IA
Sin embargo, los periodistas que comenzaron a investigar la identidad del artista registrado, Jacub, descubrieron que no tenía un perfil significativo en las redes sociales, apariciones en los medios o fechas de gira.
Así fue que el periodista Emanuel Karlsten descubrió que la canción estaba registrada a nombre de un grupo de ejecutivos vinculados a Stellar Music, una empresa de edición y marketing musical con sede en Dinamarca. Dos de ellos trabajan en el departamento de inteligencia artificial de Stellar.
Los productores, que se hacen llamar Team Jacub, enviaron un extenso correo electrónico a Karlsten, insistiendo en que su proceso creativo había sido malinterpretado. «No somos una empresa tecnológica anónima que simplemente ‘presionó un botón'», escribieron según indicó la CNN.
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Los productores, que se hacen llamar Team Jacub, insistieron en que su proceso creativo había sido malinterpretado.
«El equipo detrás de Jacub está formado por creadores musicales, compositores y productores experimentados que han invertido mucho tiempo, cuidado, emociones y recursos financieros«, agregaron.
Describieron la IA como una «herramienta» o un «instrumento auxiliar» dentro de un «proceso creativo controlado por humanos». Para el equipo Jacub, dijeron que los cinco millones de reproducciones en Spotify eran prueba del «valor artístico a largo plazo» de la canción.
Esa respuesta no impresionó a la organización de la industria musical IFPI de Suecia, que bloqueó la aparición de la canción en las listas nacionales oficiales del país. «Nuestra regla es que si se trata de una canción generada principalmente por IA, no tiene derecho a estar en la lista principal», sostuvo su director Ludvig Werner.
Por su parte, la sociedad de derechos musicales Svenska Tonsättares Internationella Musikbyrå (STIM) lanzó un sistema de licencias en septiembre pasado, que permite a las empresas tecnológicas entrenar legalmente sus modelos de IA en obras protegidas por derechos de autor a cambio del pago de regalías.
En el lanzamiento, desde la organización describieron el marco como «la primera licencia colectiva de IA del mundo» y agregaron que esto «demostrará que es posible afrontar la disrupción sin socavar la creatividad humana».
Se prevé que la música generada por IA se convierta en una industria de miles de millones de libras en los próximos años. A medida que se acerca la nueva era de la creación musical digital, la controversia en Suecia sobre Jacub sugiere que, al menos por ahora, son los músicos humanos, y no las máquinas, quienes aún marcan la pauta.
