La localidad de Palma Sola, en el departamento Santa Bárbara, atraviesa una situación compleja marcada por la escasez de agua, los problemas en los servicios básicos, el mal estado de las calles y la inseguridad rural, según relató Víctor Martínez, vecino de la zona y referente comunitario.
Uno de los puntos más sensibles es la falta de agua en el arroyo Santa Rita, una fuente clave para el riego en una región netamente agrícola y ganadera. Si bien en los últimos días se registraron lluvias intensas -con registros cercanos a los 50 milímetros en menos de una hora-, Martínez explicó que el caudal no se sostiene y el agua desaparece rápidamente. “Cuando llueve, el agua pasa y se va. Después de uno o dos días, el arroyo vuelve a quedar seco”, expresó.
Las precipitaciones, lejos de traer alivio, también generaron serios inconvenientes en los barrios, donde la mayoría de las calles son de ripio y no cuentan con cordón cuneta. Esto provocó arrastre de material, anegamientos y sectores intransitables. “Todavía no pasaron las máquinas y hay barrios donde cuesta circular. En algunos casos el agua incluso ingresó a viviendas, aunque no se trató de una inundación”, explicó.
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A esto se suman los frecuentes cortes en el servicio de energía eléctrica, una situación que, según el vecino, se volvió casi habitual. “Antes se cortaba y volvía rápido. Hoy llega un poco de lluvia o viento y se corta la luz, ya es algo normal”, lamentó.
En cuanto al agua potable, los reclamos se concentran principalmente en los barrios Santa Rita y Nueva Esperanza, sectores ubicados en zonas altas donde la presión es insuficiente. “El agua llega de madrugada y la gente tiene que levantarse a esa hora para poder juntar. El sistema de bombeo que se hizo hace unos meses no dio el resultado esperado”, señaló.
La inseguridad también preocupa a los vecinos. Durante diciembre se registraron robos a productores, hechos que -según Martínez- no fueron informados de manera inmediata. Incluso se intentó organizar una marcha, aunque no tuvo gran convocatoria debido a las extensas jornadas laborales de los trabajadores rurales.
Entre los principales pedidos, los vecinos reclaman la instalación de un control policial permanente sobre el camino que conecta Palma Sola con la provincia de Salta, por el paraje La Estrella, una vía muy transitada. También solicitan la colocación de cámaras de seguridad en los accesos a la ciudad, un compromiso que, aseguran, aún no se cumplió.
Finalmente, Martínez recordó que años atrás se anunciaron obras para mejorar el sistema de riego y el abastecimiento de agua, incluso con promesas realizadas por el entonces gobernador Gerardo Morales, pero hasta el momento no hubo avances concretos. “Santa Bárbara es el departamento con más cabezas de ganado de la provincia. Sin agua no hay producción. Necesitamos obras para retener el agua y garantizar el riego cuando deja de llover”, concluyó.
