En Fitz Roy al 300, Cristian Antonio Brítez, cabo de la Policía Federal, gritaba «soy un soldado» y disparaba contra el frente de una empresa gastronómica e hirió a un hombre. Abrió fuego 14 veces en Villa Crespo, cuyos vecinos pasaron momentos de zozobra. Un video lo mostró instantes antes de que lo detuvieran: caminaba tambaleándose y se escondía detrás de un auto, mientras gatillaba el arma ya descargada.
Los informes revelaron que el hombre de 34 años se bajó de un auto sin patente. El video que registró la escena mostró en detalle las dificultades que tenía para caminar. Desde la parte de atrás y sobre el flanco izquierdo del vehículo, tomó el arma con las dos manos y apuntó.
Según el video y testimonios de quienes presenciaron el hecho, a pesar de haber vaciado el cargador insistió con intentar disparar. Al darse cuenta que ya no contaba con más municiones salió corriendo. Su mejor refugio: la puerta de entrada de una vivienda sin protección alguna.
Allí escondido, intentó más disparar con el cargador vacío. Una y otra vez. Y varias veces más hasta que cayó en la cuenta que no iba a ocurrir lo que deseaba, entonces bajó su arma.
En las imágenes se escucha a un policía de la Ciudad que trata de disuadirlo, pero Brítez responde con un grito de queja, lleno de furia.
Momentos después vuelve hacia el auto y se apoya contra un árbol. Solamente con su mano derecha. Con la izquierda sigue sosteniendo la pistola e intenta apuntar hacia donde todavía divisa posibles objetivos. Camina con dificultades, tambalea, y vuelve a apoyarse en el auto gris oscuro. Desde allí apunta nuevamente.
Como rendido, apoya la cabeza contra su mano derecha, que ya estaba instalada sobre la parte trasera del auto. Casi cayéndose, camina hacia atrás y regresa hacia la entrada de la vivienda.
Sobre el final del video, de casi un minuto y medio, se escucha que un policía le grita «Flaco, tirá el fierro».
Finalmente, Brítez descartó el arma, una Pietro Beretta 9 milímetros, e intentó escapar. La Unidad de Flagrancia Norte dispuso la detención del policía, el secuestro del vehículo, el arma y las 14 vainas servidas, y una prueba de dermotest al imputado.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín
QUIERO RECIBIRLO
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín
QUIERO RECIBIRLO
