Tras una extensa reunión en la Central de Policía, el Ejecutivo hizo un ofrecimiento que incluye adicionales por presentismo y un piso salarial de 1.150.000 pesos para ingresantes.
La resolución del conflicto policial que mantiene en vilo a la provincia entró en una etapa de definiciones. En un encuentro clave desarrollado en la Central de Policía, equipos del Gobierno, acercaron una propuesta formal a los delegados de los efectivos activos y retirados, que habría sido aceptada.
El ofrecimiento busca equilibrar las cuentas públicas con la urgente necesidad de recomposición en las filas de seguridad.
El eje de la propuesta oficial se apoya en un esquema de incrementos escalonados, siguiendo la pauta del resto de la administración pública de un 10% en total.
Sin embargo, la novedad que el Gobierno puso en su propuesta y ofrecimiento, a consideración para «pulir» el sueldo de bolsillo es la incorporación del adicional por presentismo, además de mejoras en los ítems por títulos y posgrados.
Con este combo de incrementos y adicionales, el Ejecutivo garantiza que un agente recién recibido percibirá un mínimo neto de 1.150.000 pesos en mano a partir de marzo. Esta cifra busca ser el punto de equilibrio para que los efectivos den el visto bueno y se retome la normalidad operativa en las calles.
El «Manual de Convivencia» puesto a votación
Más allá de lo económico, el Gobierno fue claro en las pautas para mantener el diálogo social. En la mesa de negociación se dejó asentado que, de aceptarse el acuerdo, las futuras manifestaciones deberán prescindir de elementos encapuchados, quema de cubiertas o cualquier acción que derive en daños a edificios públicos o privados.
Este punto es central para el Ejecutivo, que busca preservar la institucionalidad y la imagen de la fuerza ante la sociedad jujeña. «Se trata de un compromiso mutuo por la paz y el respeto», deslizaron fuentes que participaron del encuentro.
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