Proveedores del instituto de jubilados reportan atrasos de hasta cuatro meses en los pagos, lo que genera restricciones en la atención, derivaciones al sistema público y cobros directos a los afiliados.
El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) mantiene una deuda con sus prestadores de salud que supera los $500.000 millones, según informaron fuentes del sector. Los atrasos en los pagos, que en algunos casos alcanzan los cuatro meses, están generando dificultades en el acceso a la atención médica para los afiliados.
Numerosas clínicas, sanatorios y profesionales han comenzado a restringir servicios, a derivar pacientes al sistema público de salud o, en algunos casos, a cobrar directamente a los jubilados por prácticas que deberían estar cubiertas, solicitándoles luego iniciar trámites de reintegro. Estos reintegros, según denuncian, suelen ser menores al monto abonado y con demoras.
La situación afecta a diversas especialidades, como odontología, otorrinolaringología y estudios de diagnóstico por imágenes, así como a la entrega de insumos como lentes, audífonos, prótesis y elementos implantables. Proveedores de óptica y de dispositivos médicos advierten sobre el riesgo de quiebre y la interrupción de suministros.
La presión también recae sobre los hospitales públicos municipales y provinciales, que reportan un aumento en las derivaciones y que a su vez reclaman el pago de deudas por prestaciones realizadas. En Córdoba, por ejemplo, unos 50 intendentes solicitaron públicamente el pago urgente de una deuda de $400 millones.
Las cámaras empresarias del sector y los colegios profesionales negocian en silencio con el organismo. Mientras tanto, el PAMI mantiene de forma regular solo el pago a los médicos de cabecera, garantizando así las prestaciones mínimas para los 5,5 millones de afiliados.
La deuda también impacta en las instituciones que atienden a personas con discapacidad, como centros de día y de rehabilitación, las cuales acumulan más de tres meses sin cobrar, afectando su cadena de pagos y la continuidad de los servicios.
