Una referente de una organización protectora detalló la frecuencia de los casos y la falta de espacios oficiales para alojar a los animales rescatados, al tiempo que se impulsan proyectos para endurecer las sanciones.
María Emilia Parra, referente de la organización Hogar 4 Patitas, describió distintos casos recientes de maltrato animal registrados en la provincia del Chaco y señaló que las denuncias se repiten con frecuencia. En una entrevista, cuestionó la falta de espacios estatales para alojar animales rescatados y pidió sanciones más severas.
«La verdad que hay muchísimos casos de maltrato», afirmó Parra al detallar intervenciones recientes de la organización. Mencionó episodios como el de un perro que fue quemado y salvado por una vecina, y otro en el que un animal fue encontrado enterrado. También relató un caso que derivó en una denuncia formal ante la Policía del Chaco, donde se encontró un perro ahorcado con una soga.
Según explicó, tras la denuncia en una unidad rural policial, se organizó un operativo en el que participaron efectivos y voluntarios, logrando rescatar a cuatro perros y dos gatitos. Parra destacó que, ante la ausencia de lugares oficiales, las protectoras suelen asumir directamente el cuidado de los animales. «Es una pelea que tenemos todo el tiempo: el Estado no le provee a la institución policial un lugar donde alojar todos estos animalitos que salen de denuncias por maltrato o secuestro», señaló.
En cuanto a la legislación, la referente consideró que las sanciones vigentes son insuficientes. «Existen, pero son muy mínimas, por no decirte que es como que no existen», sostuvo. Informó que desde su organización presentaron un proyecto de ley para elevar multas y penas, iniciativa que en las últimas semanas también fue impulsada por otros legisladores.
Parra argumentó que, más allá de la concientización, se necesitan castigos ejemplificadores para modificar conductas. «Hasta que la gente no entienda que puede ir presa uno o dos años o que puede tener una multa muy grande, no lo va a entender», expresó. También hizo hincapié en la tenencia responsable, remarcando que implica costos y cuidados básicos como alimentación y atención veterinaria.
El problema, según su visión, trasciende lo individual y tiene consecuencias sociales y sanitarias, como la presencia de animales agresivos, accidentes de tránsito o la propagación de enfermedades como la leishmaniasis. Incluso durante la jornada de la entrevista, la organización recibió una alerta sobre un caballo con signos de desnutrición y un perro en un mismo predio, lo que demuestra la recurrencia de estas situaciones.
