Diego y Gabriel Soneira, productores de Chaco, apostaron a la rotación de cultivos en un campo formoseño y obtuvieron la primera soja de la campaña 2025/26, además de sembrar maíz tardío para una segunda cosecha. Todo el trabajo se realizó con drones debido a las condiciones del terreno.
Los hermanos Diego y Gabriel Soneira, socios en Santa Cecilia SRL y oriundos de Chaco, llevaron adelante un esquema productivo intensivo en un campo ubicado a 15 kilómetros de Subteniente Perín, Formosa, cerca del límite con el Río Bermejo. Allí sembraron soja el 1° de septiembre en 630 hectáreas, obteniendo un rendimiento de 38 quintales por hectárea, lo que representó un lote de 36 toneladas.
Ese lote fue enviado a la planta de Renova SA, en Timbúes, y cumplió con todos los parámetros de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), siendo reconocido como el “primer lote de soja” del ciclo 2025/26. Fue rematado el viernes 24 de abril a un precio de 1,8 millones de pesos la tonelada, pagado por el Banco Macro, con lo recaudado destinado a un programa de UNICEF.
Lo más destacado de la experiencia es que, tras cosechar la soja, los hermanos Soneira sembraron maíz tardío, que se cosechará a partir de julio. Se trata de una doble cosecha gruesa en secano, similar a los modelos agronómicos de Brasil, aprovechando las condiciones de suelo, lluvias y temperaturas de la región.
En diálogo con Infocampo, los productores explicaron que realizan la mayoría de las labores mediante drones, debido a que el campo es nuevo, presenta pozos o barro, lo que impide el ingreso de maquinaria terrestre. “El potencial es realmente enorme, por los recursos de suelo disponibles y el clima. Es una zona subtropical con un periodo libre de heladas muy grande y buenas precipitaciones”, señalaron.
La doble cosecha se logra gracias a una distribución de lluvias que permite cosechar en primavera y volver a sembrar en febrero. “Podemos rotar soja o maíz en primavera y viceversa, o incluso pensar en porotos y algodón, que ya se está probando con éxito”, indicaron. Para garantizar el éxito, toman recaudos: el primer cultivo temprano solo se realiza si el perfil de agua está lleno, lo que asegura el 50% del resultado.
En cuanto a las prácticas agronómicas, detallaron que el maíz después de la soja se cosecha a fines de julio o agosto, y utilizan drones para hacer un barbecho de precosecha. “El objetivo es que el suelo esté siempre cubierto y vivo para generar materia orgánica y mejorar la infiltración”, explicaron. Además, destacaron que en Formosa hay dos grados más de temperatura promedio que en Santiago o Chaco, lo que acelera la descomposición del rastrojo.
Finalmente, los hermanos Soneira subrayaron que el potencial de Formosa no solo está en sus condiciones ambientales, sino también en su infraestructura vial, que consideran superior a la de otras provincias del norte argentino, lo que ayuda a derribar mitos sobre los costos logísticos.
