- Violento ataque con machete desató el caos en el barrio 9 de Julio.
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Hubo disturbios, detenidos y máxima tensión.
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Vecinos denuncian abandono policial.
Todo comenzó cuando un hombre con frondoso prontuario intentó atacar con un machete a dos vecinos, generando pánico en toda la zona. Según el relato de una vecina, testigo directa de los hechos, no se trató de un episodio aislado, sino de una situación que se repite desde hace tiempo.
“Estamos cansados. No es la primera vez que pasa. Vivimos con miedo”, expresó la mujer, quien aseguró que la familia señalada se maneja con total impunidad, sembrando violencia, amenazas y descontrol en el barrio.
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La tensión creció durante la noche cuando los vecinos, desesperados por la falta de respuestas, decidieron reaccionar, lo que derivó en enfrentamientos, golpes y momentos de extrema violencia. En medio del caos, una vecina fue detenida luego de intentar prender fuego una de las viviendas de las personas acusadas, en un acto de desesperación ante la ausencia de intervención efectiva.
“Pedimos ayuda muchas veces. Llamamos, denunciamos, pero nadie hace nada. Anoche explotó todo”, relató la mujer.
Este domingo por la mañana, el fiscal se hizo presente en el lugar, aunque su intervención generó aún más indignación entre los vecinos. Según detallaron, el funcionario manifestó que no podía detener al hombre acusado de blandir el machete porque no contaba con pruebas suficientes, lo que profundizó el malestar y la bronca en la comunidad.
Hasta el momento, se produjo la detención de tres personas, entre ellas la vecina que intentó incendiar la vivienda. Mientras tanto, la presencia policial permanece resguardando los domicilios de los señalados, una medida que fue duramente cuestionada por los habitantes del barrio.
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Además, los vecinos denunciaron la existencia de un domicilio donde presuntamente se vende droga, situación que, aseguran,alimenta la violencia, la inseguridad y el deterioro social en la zona.
El barrio 9 de Julio atraviesa horas de máxima tensión, con familias que viven entre el miedo, la bronca y la sensación de estar completamente desprotegidas. La situación expone una vez más la grave crisis de seguridad barrial y el reclamo urgente de los vecinos por presencia policial real, respuestas judiciales y acciones concretas antes de que ocurra una tragedia mayor.
