El ministro de Economía señaló que el riesgo país responde a factores políticos internos. La situación afecta el costo del financiamiento y el plan de acumulación de reservas, en un contexto de ajuste fiscal y malestar en algunos sectores.
El ministro de Economía, Luis Caputo, analizó en un encuentro con funcionarios que el índice de riesgo país no desciende pese a los avances en la gestión económica, atribuyendo esta situación a factores de la coyuntura política interna. Según su diagnóstico, la gobernabilidad es un elemento clave para recuperar la confianza de los mercados.
Este escenario impacta directamente en el costo del crédito para el país, un desafío central para la Secretaría de Finanzas, ahora a cargo de Federico Furiase. El objetivo de reducir las tasas de interés para refinanciar deuda y acumular reservas se complejiza con un índice de riesgo que se mantiene elevado.
La búsqueda de superávit fiscal, pilar del programa económico, se sostiene con una fuerte contracción del gasto público. Esta política ha generado tensiones en diversos sectores, como fuerzas de seguridad que reclaman mejoras salariales y cobertura sanitaria, y demoras en el pago de subsidios por discapacidad, además de una paralización general de la obra pública.
Los analistas señalan que el alto riesgo argentino también refleja el temor de los inversores a un posible cambio en la política fiscal en el futuro. En este contexto, una reciente decisión judicial en Nueva York, que revocó una millonaria condena al Estado argentino por el caso YPF, removió un factor de incertidumbre para la provincia de Buenos Aires.
Mientras tanto, la estrategia comunicacional del Gobierno, que enfatiza en la oposición al kirchnerismo, genera un debate sobre su efecto en el consenso electoral versus el consenso inversor. En paralelo, la imagen pública del vocero presidencial, Manuel Adorni, registra un deterioro según encuestas recientes.
