La Asociación Chaqueña de Diabetes denuncia demoras en la entrega de medicación e incumplimientos en la cobertura por parte de obras sociales, tanto públicas como privadas.
La Asociación Chaqueña de Diabetes (Achasodia) atraviesa una crisis sostenida en el abastecimiento de insumos, situación que se habría agravado en el último año. Su presidenta, Laura Álvarez Solari, describió un sistema sanitario con fallas tanto en el sector público como en el privado, lo que obliga a la entidad a cubrir con recursos propios prestaciones que, según su visión, deberían ser garantizadas por el Estado y las obras sociales.
El principal obstáculo para los pacientes es el acceso a la medicación. En el sector público, la insulina se distribuye desde una farmacia central hacia los centros de salud, donde los pacientes deben inscribirse y aguardar sin plazos definidos. En el ámbito privado, el trámite implica obtener una receta, presentarla en farmacia y esperar una respuesta que puede demorar entre 15 y 30 días, período en el que la receta suele vencer, forzando a reiniciar el proceso.
«Los diabéticos tenemos muchos problemas para desplazarnos. Nuestra patología hace que tengamos problemas con nuestras extremidades. Entonces, ese deambular es el que irrita y es el que pareciera como que las autoridades de turno no lo ven, no lo saben», señaló Álvarez Solari.
Un caso documentado es el del InSSSeP. Achasodia obtuvo un amparo colectivo que obliga al instituto a garantizar cobertura a sus afiliados diabéticos, pero, según la denuncia, la obra social provincial no lo cumple. El problema también se extiende a otras obras sociales como OSDE y Swiss Medical, según relatos recogidos por la asociación.
A nivel nacional, la Federación Argentina de Diabetes —de la que Achasodia es miembro— presentó una denuncia formal por abandono de persona que alcanzaría a todos los diabéticos del país. La iniciativa surgió por insistencia de la entidad chaqueña, que verificó que el desabastecimiento se replica en otras provincias.
Ante esta situación, Achasodia sostiene la atención con donaciones y fondos propios. La asociación recibe insulina donada por familiares de personas fallecidas y la redistribuye. También debió adquirir glucómetros por su cuenta para atender consultas, una prestación que antes era cubierta con insumos del Estado provincial.
La entidad ofrece atención integral con diversas especialidades, financiada con una cuota societaria que resulta insuficiente. Para recaudar fondos, organiza eventos culturales. Con la llegada del frío, Álvarez Solari instó a los pacientes diabéticos a vacunarse contra la gripe de manera urgente, destacando que este año la asociación no contará con vacunas propias debido a un cambio en la modalidad de distribución gubernamental.
