La presidenta del Colegio de Farmacéuticos advirtió sobre una «crisis prestacional» debido a la demora en los reintegros, lo que compromete el abastecimiento y podría afectar los tratamientos de los afiliados.
Sheila Montesi, presidenta del Colegio de Farmacéuticos, alertó que el atraso en los pagos de PAMI por prestaciones realizadas está generando serias dificultades para la reposición de medicamentos en las farmacias. Según explicó, muchas aún no han cobrado lo dispensado en enero, lo que compromete la cadena de abastecimiento.
«La situación es crítica, ya que el sector farmacéutico aún no ha terminado de cobrar las prestaciones que se hicieron en el mes de enero», señaló Montesi en declaraciones a CIUDAD TV. El retraso impacta directamente en la capacidad de las farmacias para adquirir nuevos medicamentos y dispensarlos a los pacientes, afectando en particular a jubilados y afiliados de la obra social.
Montesi detalló que las farmacias deben pagar a las droguerías en plazos cortos (de 7 a 14 días), mientras esperan el reintegro de PAMI. Esta falta de liquidez las obliga a utilizar recursos propios o a endeudarse, poniendo en riesgo la sostenibilidad del sistema, especialmente para los establecimientos más pequeños. «Las farmacias chicas están al borde de cerrar sus puertas porque tampoco pueden reponer los medicamentos», afirmó.
La dirigente advirtió que la situación, si no se regulariza, podría transformarse en un problema sanitario, ya que los afiliados podrían no encontrar sus medicamentos en la farmacia. Aclaró que el problema abarca a todo tipo de tratamientos, incluyendo cardiológicos y antibióticos.
En paralelo, Montesi mencionó una caída en la venta de medicamentos vinculada al contexto económico, lo que lleva a que muchos pacientes no completen sus tratamientos como deberían. Desde las farmacias se intenta ofrecer alternativas de diferentes laboratorios para reducir costos y acompañar a los pacientes.
