Nuevas precipitaciones de entre 75 y 100 milímetros en pocas horas afectan el noroeste chaqueño, reavivando la emergencia hídrica en caminos, viviendas y condiciones de vida de las familias.
El interior chaqueño, especialmente el noroeste provincial, vuelve a estar bajo presión tras un nuevo episodio de lluvias intensas en los últimos días. En distintos parajes se registraron precipitaciones de entre 75, 90 y hasta 100 milímetros en pocas horas, en un contexto que ya venía golpeado por la emergencia hídrica.
La situación reaviva la preocupación por el impacto en caminos, viviendas y condiciones de vida de numerosas familias. Desde los equipos que trabajan en territorio destacaron el acompañamiento sostenido tanto del sector privado como del Gobierno provincial, cuya articulación permitió fortalecer la asistencia en los momentos más críticos.
“La colaboración en recursos, logística y presencia concreta en las zonas afectadas resultó clave para dar respuestas rápidas ante cada contingencia”, señalaron. Mientras se monitorea la evolución de las condiciones climáticas y sus consecuencias, continúan los operativos de ayuda en los distintos puntos comprometidos.
“La prioridad sigue siendo llegar a cada familia afectada con lo necesario, en un contexto que exige la mayor atención”, indicaron desde la comuna de El Espinillo, conducida por el intendente Cuellar.
