El Gobierno reabrió la sala de acreditados con medidas que limitan la circulación de los periodistas en sectores clave del edificio, como el Patio de las Palmeras.
El Gobierno reabrió este lunes la sala de acreditados en la Casa Rosada, pero con un nuevo esquema de circulación restringida que limita el acceso de los periodistas a zonas históricas como el Patio de las Palmeras y los pasillos internos. La medida, aplicada por la Casa Militar y la Secretaría de Comunicación, establece que los cronistas solo pueden transitar por un circuito acotado que incluye la sala de prensa, la cafetería, el área de recepción y el Patio Malvinas.
El Patio de las Palmeras, un espacio abierto que permitía a la prensa conocer los movimientos entre despachos oficiales, quedó vedado, al igual que el área vinculada al asesor presidencial Santiago Caputo y el salón Martín Fierro. Además, se instalaron vidrios esmerilados en puertas y pasillos para reducir la visibilidad hacia zonas internas.
En su conferencia de prensa, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó las medidas como un «nuevo protocolo» y aseguró que «no es censura». El protocolo también exige que los acreditados entreguen sus credenciales al retirarse y las recuperen al día siguiente, un mecanismo inusual que refuerza el control de ingresos y egresos.
La reapertura se produce tras diez días de veto informativo, luego de una denuncia pública de supuesto espionaje a partir de un informe periodístico. Adorni no respondía preguntas de la prensa desde hacía casi dos meses, cuando tuvo que explicar sospechas sobre su patrimonio y viajes.
