Milena Pérez, referente del programa “Todos Podemos Prevenir” de Red Integral, dialogó sobre cómo la educación y el acompañamiento comunitario pueden prevenir la violencia, el suicidio y las adicciones, especialmente en fuerzas de seguridad.
En diálogo con CIUDAD TV, Milena Pérez, referente del programa “Todos Podemos Prevenir” de la institución educativa Red Integral, abordó las claves para entender la violencia, el suicidio y las adicciones como fenómenos prevenibles desde la educación, el acompañamiento comunitario y el fortalecimiento de la salud mental, especialmente en sectores clave como las fuerzas de seguridad.
Pérez explicó que Red Integral, originalmente enfocada en educación general, incorporó desde el año pasado un programa de prevención de adicciones, violencias en todas sus formas y suicidio. “Utilizamos la educación como herramienta para prevenir estas situaciones en todos los ámbitos”, señaló.
La agenda es intensa: este sábado 9 de mayo, a partir de las 18, brindarán una capacitación en el cuartel de bomberos bajo el lema “Todos Podemos Prevenir”, destinada a público general, profesionales, familias y docentes. El martes trabajaron en prevención de violencia infantil y la semana próxima continuarán en el ámbito de la seguridad pública y las escuelas.
Violencia, salud mental y fuerzas de seguridad
“Fortalecer la educación y la salud mental en el ámbito de la seguridad pública nos va a llevar a tener entornos más seguros. Hay que cuidar a los que nos cuidan”, sostuvo, en referencia al reciente caso de un efectivo policial que ultimó a su padre, a su expareja y retuvo a su hijo. La periodista consultó a Pérez sobre la salud mental en los uniformados. Pérez vinculó el consumo de sustancias con el ejercicio de la violencia: “Muchas veces se consume para anestesiar el dolor por haber sufrido violencia, y bajo ese efecto se ejerce violencia en el entorno”. Aclaró que no siempre ocurre así, pero que estadísticamente es un factor de riesgo ineludible.
Violencia vicaria, normalización y redes de apoyo
La especialista destacó la importancia de visibilizar tipos de violencia poco reconocidos, como la violencia vicaria –utilizar a niños o animales como herramienta de control–, sobre la cual disertó en el Congreso de Derecho Animal. Ante la pregunta de por qué muchas veces no se denuncia, respondió: “En entornos donde los insultos, humillaciones o golpes se normalizan, no se denuncia porque no se identifica como algo malo. También hay temor, amenazas y manipulación”. Frente a esto, remarcó el valor de las redes de apoyo: “La red de apoyo es un puente, y ese puente puede significar la diferencia entre una vida que se salva o no. Docentes, compañeros de trabajo, cualquier persona capacitada puede ser ese punto de contacto”.
Pérez aportó datos contundentes: el año pasado la cifra de suicidios superó los 4200 a nivel nacional. Advirtió que no solo hay que considerar el acto consumado, sino también las ideaciones. “Empieza con un pensamiento. Hay mitos, como creer que quien dice que se va a matar no lo hará. La persona da avisos previos en palabras, gestos y comportamientos”. Sobre el silencio en las fuerzas policiales y en la sociedad, fue enfática: “Callar es más riesgo. Pedir ayuda no es debilidad, es todo lo contrario. Es un acto de valentía”. Y agregó: “Ir al psicólogo no es de ‘loco’. Es fortalecerse para tener un buen desempeño en todos los ámbitos”.
Consultada sobre la propuesta de enrejar el Puente General Belgrano –lugar donde muchas personas intentan quitarse la vida–, Pérez opinó: “Nosotros trabajamos en capacitar para intervenir mucho antes, para que esa persona no tenga que llegar al puente. En iglesias, escuelas, espacios laborales y fuerzas de seguridad: ahí hay que brindar herramientas y derivar a los dispositivos correspondientes”.
Para cerrar, Pérez invitó a una nueva actividad: el lunes a las 17:30 en la librería de La Paz, el médico pediatra Federico Bois brindará un seminario sobre salud mental, estrés y factores de riesgo en madres y niños. “Es abierto para todo público”, destacó. “Prevenir no es solo informar –concluyó Milena Pérez–. Es transformar patrones culturales, romper el silencio y animarnos a pedir ayuda. Eso nos hace más fuertes como sociedad”.
