Los trabajos solicitados nunca se concretaron y las lluvias prosiguieron, complicando aún más la situación.
Daniel Guzman, residente de Alto Palpalá, expuso que las últimas precipitaciones han provocado que el arroyo socave la calle colindante, reduciendo drásticamente el espacio para transitar.
“Lo que antes era una calle vehicular, ahora apenas permite el paso de una persona a pie”, indicó.
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Manifestó que existe gran preocupación por el riesgo de accidentes, especialmente de noche, debido a la falta de iluminación en la zona y la posibilidad de que alguien caiga al arroyo.
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Además del problema de la calle, el vecino reveló temor por la creciente inseguridad en el barrio.
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