El Índice de Precios al Consumidor para trabajadores registró una aceleración, acumulando un 9% en el primer trimestre. Los aumentos en educación, transporte y tarifas fueron los principales impulsores.
La inflación para los trabajadores se aceleró al 3,3% en marzo, según la medición del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET). Este dato representa un incremento de seis décimas respecto a febrero y acumula una suba del 9% en el primer trimestre del año. La variación interanual se ubicó en el 31,5%.
El informe, elaborado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) junto al Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD), indica que el aumento fue más pronunciado en los hogares de menores ingresos. La inflación para personas desocupadas fue del 3,6% y para asalariados no registrados del 3,4%, mientras que para jubilados fue del 3,1%.
Los principales rubros que impulsaron el alza fueron Educación (8,6%), debido al inicio del ciclo lectivo, y Transporte (5,7%), afectado por incrementos en combustibles y tarifas. También contribuyeron Prendas de vestir y calzado (3,6%), Vivienda (3,5%) por subas en electricidad, y Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,2%), con un fuerte incremento en carnes.
Fabián Amico, coordinador general del IET, señaló que la aceleración responde a factores estacionales y al dinamismo de los precios regulados, como electricidad y transporte, en un contexto de reducción de subsidios y efectos internacionales.
El análisis por niveles de ingreso muestra una brecha: el decil de menores ingresos tuvo una inflación del 3,57% en marzo, frente al 3,01% del decil más alto. Esta diferencia se explica por el mayor peso que tienen rubros como alimentos y transporte en la canasta de consumo de los hogares con menos recursos.
En términos interanuales, los rubros que más aumentaron en los últimos doce meses fueron Vivienda (38,6%), Bienes y servicios varios (38%) y Transporte (37,5%).
Nicolás Trotta, director ejecutivo del CCD y diputado nacional, manifestó su preocupación por el deterioro del salario real y la dinámica inflacionaria. «El salario real ha caído más del 6% desde noviembre pasado», afirmó, cuestionando la falta de políticas anticíclicas.
