Las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General del Senado retomaron el análisis de la iniciativa oficialista. La mayoría de los expositores en la jornada manifestó críticas al texto, mientras el oficialismo busca dictaminar la próxima semana.
Las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General de la Cámara alta se reunieron este miércoles para continuar el debate del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsado por el oficialismo. La mayoría de los expositores invitados se pronunció en contra de los cambios propuestos en la iniciativa.
Según información parlamentaria, el bloque oficialista estaría abierto a incorporar modificaciones al texto, las cuales serían contempladas en la firma del dictamen. Fuentes de La Libertad Avanza indicaron que, de no mediar inconvenientes, el despacho podría quedar listo el próximo miércoles 22 de abril en una nueva reunión plenaria de las comisiones.
De esta manera, el Senado quedaría habilitado para tratar el proyecto en el recinto el 29 de abril, fecha que coincide con la presentación del informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en Diputados. Desde el oficialismo aún no definieron si la sesión será ese día o el jueves 30 en convocatoria ordinaria.
El proyecto oficialista incluye reformas orientadas a reforzar el derecho a la propiedad privada y a endurecer los mecanismos contra las ocupaciones ilegales.
Durante la audiencia, las exposiciones fueron mayoritariamente críticas. La mayoría de los invitados, propuestos por el kirchnerismo, rechazaron los cambios impulsados por el oficialismo. Uno de los pocos que introdujo matices fue el constitucionalista Daniel Sabsay, quien respaldó la defensa de la propiedad privada como pilar institucional, aunque advirtió que no existen «derechos absolutos» y pidió atención en la reglamentación. Sabsay también planteó dudas sobre el impacto ambiental y social del texto, y alertó que el proyecto aborda de manera limitada la cuestión habitacional en el contexto económico actual.
Tras esta jornada, el debate continuará la próxima semana. El oficialismo busca acelerar el dictamen, aunque deberá negociar con sectores de la oposición para reunir una mayoría que permita llevar el proyecto al recinto. La discusión se enmarca en un Senado donde la confrontación entre oficialismo y kirchnerismo es el telón de fondo de los debates legislativos.
