El máximo tribunal provincial rechazó el último recurso de Refres Now y dejó firme la condena por despido indirecto y registración irregular de un trabajador con antigüedad desde 2013.
La disputa judicial entre un exdistribuidor y la empresa detrás de Manaos terminó con una decisión definitiva. El máximo tribunal de Mendoza cerró la causa y dejó firme una condena que obliga a Refres Now S.A. a pagar $807,6 millones.
El conflicto se remonta a una relación laboral que comenzó en 2013 y que, según la Justicia, nunca se interrumpió formalmente. El trabajador denunció que su categoría fue modificada mediante un acuerdo en 2018, lo que implicó una reducción de derechos y un encuadre más desfavorable. La sentencia sostuvo que esa maniobra encubrió la verdadera antigüedad del empleado y configuró un despido indirecto.
Bajo el principio de primacía de la realidad, los jueces dieron por probado el vínculo laboral continuo y las irregularidades en su registración. La empresa, propiedad de Orlando Canido, intentó llevar el caso a la Corte Suprema de la Nación, alegando arbitrariedad y violación de garantías constitucionales. Sin embargo, el planteo fue rechazado por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza al considerar que no existía cuestión federal suficiente.
En el fallo también se revisó el cálculo de intereses. La Justicia redujo de manera significativa el monto accesorio al considerar excesiva la aplicación de tasas previas, lo que llevó la condena final a $584,2 millones en intereses y $223,4 millones de capital. Además, el tribunal descartó la posibilidad de pago en cuotas y dio por cerrado el proceso en el ámbito provincial, dejando firme la obligación de pago total.
