Un informe del Frente de Sindicatos Unidos estima que una familia necesita un ingreso superior a los 2.8 millones de pesos, equivalente a ocho salarios mínimos, para vivir dignamente, en un contexto de aceleración inflacionaria y pérdida del poder adquisitivo.
Según un informe del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), una familia requiere un ingreso de $2.802.755 para cubrir sus necesidades básicas, monto que equivale a ocho veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que actualmente se ubica en torno a los $357.800. El dato se conoce en un marco donde la inflación acumulada en el primer trimestre del año ronda el 9.4%, con especial presión en los precios de alimentos y tarifas de servicios.
El estudio señala que el salario mínimo se encuentra en su valor histórico más bajo, un 20% por debajo del nivel de la década de 1990 y un 60% inferior al vigente antes de 2015. En paralelo, diversos análisis económicos registran una caída sostenida del salario real. Un informe del Banco Provincia indica que los salarios reales del sector privado registrado cayeron un 1.3% en febrero, acumulando una pérdida del 3.6% en los últimos seis meses. En comparación con noviembre de 2023, el salario promedio habría caído un 8.9%.
Esta erosión del poder adquisitivo tiene un impacto directo en las finanzas de los hogares. El mismo informe del FreSU estima que los trabajadores perdieron más de 58 billones de pesos durante el actual gobierno, lo que en promedio se traduce en una merma de más de $2.2 millones por trabajador en el sector privado. Esta situación habría impulsado un aumento del endeudamiento familiar para cubrir gastos corrientes.
De cara al futuro, algunos analistas proyectan que los precios de los servicios y los rubros regulados podrían continuar su tendencia alcista, lo que plantea interrogantes sobre el margen de ajuste en un contexto de deterioro del ingreso disponible y empeoramiento de las condiciones de vida para amplios sectores de la población.
