El Presidente participó de una extensa charla en el streaming Neura, donde destacó la baja de la inflación mensual y responsabilizó a la oposición, los medios y las protestas por la crisis económica.
El presidente Javier Milei celebró el dato de inflación de abril (2,6 por ciento) y responsabilizó a la oposición, a las protestas sociales y a supuestos “intentos de golpe de Estado” por la aceleración de precios de los últimos meses y la parálisis de la economía. Durante una entrevista de dos horas y media en el streaming Neura, el mandatario admitió que “cayeron los salarios” y se “frenó la actividad”, aunque evitó mencionar responsabilidades del Gobierno.
Milei llegó al estudio con una remera de Allen & Company, un fondo de inversión que busca adquirir activos en Vaca Muerta. En un clima relajado, se dedicó a elogiar la gestión económica y afirmó que “se está retornando a la normalidad”. Apuntó contra la dirigencia opositora por el nivel de precios y la caída de los ingresos, y vinculó la aceleración inflacionaria desde mayo del año pasado “al riesgo que implicaba el kirchnerismo, los intentos de golpe de Estado, lo que hacía el Congreso con las leyes, la gente que nos tiraban a la calle para tratar de generar inestabilidad”.
El Presidente también criticó a los medios de comunicación, a los que calificó de “basuras humanas”, y mencionó que un empresario no identificado habría intentado sobornar a integrantes del Gobierno. Sobre la situación económica, argumentó que las operaciones de la oposición provocaron una “caída del precio de los bonos, una suba del riesgo país y un aumento de las tasas de interés”, lo que generó un “salto en el nivel de precios”.
Milei reconoció el aumento del deterioro social, aunque lo atribuyó a factores externos como la estacionalidad y la guerra. Justificó el programa de ajuste con una frase polémica: “Uno no se puede olvidar que hay gente atrás. No es… ¡cómo me masturbo mejor con un modelo! Es ‘tengo que tomar decisiones en un mundo con una incertidumbre de la reputa madre’”.
Respecto a la parálisis económica, aseguró que responde a una corrida impulsada por sus adversarios, sin vincularla con el ajuste fiscal. “Entiendo que la gente se sienta mal porque se frenó la actividad, cayó el salario real y eso tuvo asociado un salto en la tasa de inflación, pero el escenario alternativo era inmundo”, señaló. Finalmente, indicó que “va a trabajar con el objetivo de hacer mierda a la inflación” y que busca que sea cero.
